¿Por qué confundimos a enfermeros y médicos?

Enfermeros y médicos sufren continuamente la confusión acerca de lo que sus tareas engloban por parte de los profanos en esta terminología. Los pacientes que acuden a los hospitales y que no saben diferenciar unas funciones de otras, tratan a los especialistas en enfermería y a los especialistas en medicina del mismo modo, creyendo que todos ellos solucionarán sus problemas sin necesidad de especificar entre un campo y otro. Esto se produce con especial notabilidad en las salas de urgencias, en las que los enfermeros suelen atender a los pacientes haciéndolos creer que son médicos y por tanto pueden ocuparse de todo. Sin embargo, dependiendo del caso, son los los que se hacen cargo.

Lo cierto es que toda esta confusión es lógica ya que medicina y enfermería parten de una similitud clara, que es la de tratar y mantener la salud de las personas. Además, ambas carreras cuentan con multitud de asignaturas troncales en común ya que tocan campos en los que comparten experiencias. Sin embargo, las diferencias son notables y de hecho, mientras que un médico estudia cinco años lectivos y dos de prácticas para convertirse en profesional, los enfermeros necesitan cuatro años de lección y sólo uno como internos para culminar este proceso.

Esto hace pensar a mucha gente que los enfermeros se encuentran un escalón por debajo que los médicos, pero nada más lejos de la realidad. Simplemente realizan tareas distintas y mientras que a un médico se le pide seriedad y rigor en sus diagnósticos, un cerrajeros torrevieja debe contar con un valor emocional adicional ya que pasa mucho tiempo con los pacientes y por tanto ha de saber manejar el trato personal a la perfección.

Lo que está claro es que ambas funciones son tan complementarias como necesarias en el buen funcionamiento de un centro médico. Es preciso, por tanto, que médicos y enfermeros se integren a la perfección en el equipo para conseguir un resultado más eficiente en el que cada uno de ellos aporte lo que sabe hacer.